Arnaud Truffer (EI)
1, Placy 14570 CLÉCY
lemanoirdeplacy@gmail.com
02 31 69 70 76

Le Manoir de Placy, construido en el siglo XVI, es un ejemplo emblemático de las casas nobles de la época. Como fortaleza avanzada del castillo de Harcourt, su misión era impedir que un posible enemigo cruzara el Orne. Durante mucho tiempo perteneció a los señores de la familia Radulph. Gran parte de la casa conserva la huella del siglo XVI: esta morada con carácter mantiene sus troneras, sus ventanas talladas con arcos conopiales y sus dos torrecillas cuadradas rematadas por un tejado a dos aguas. En 1960 se inauguró en Le Manoir de Placy un museo del mueble normando con una rica colección.

Los amantes de la piedra podrán admirar esta magnífica longère (casa alargada tradicional normanda) del siglo XVIII, ¡de más de 32 metros de largo! Es en esta gran casa con encanto donde le serviremos el desayuno. Piedra vista y vistas a las montañas de la Suiza Normanda... Sus habitaciones están justo encima...

Antaño muy útiles, las caballerizas eran habituales en las grandes fincas. Estas se han renovado conservando todo su encanto.

Podrá relajarse en este rincón con vistas a los 3 edificios de la finca y admirar los viejos rosales que trepan por los muros de piedra, las hortensias y los árboles cincuentenarios (haya púrpura, cedro azul, pícea…).
Una pequeña escalera de piedra le llevará directamente al huerto de frutales, que se encuentra en lo alto.

Rodeado de muros de piedra, este bonito huerto conserva viejos árboles frutales: manzanos, cerezos y nogales. Más recientemente se han plantado otros frutales jóvenes: perales, ciruelos y manzanos.
¡En primavera, los manzanos en flor son espléndidos! En verano y en otoño llega la hora de la cosecha, y parte de la fruta acaba en las mermeladas o los bizcochos del desayuno…

También podrá relajarse en esta parte del jardín, detrás de la longère, desde donde disfrutará de unas vistas espectaculares a las montañas de la Suiza Normanda, espacio protegido Natura 2000. Y si el viento acompaña, verá en el cielo unos sorprendentes pájaros de todos los colores: ¡los parapentistas!